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SERIE: LA PAZ
BASE BÍBLICA: Jesús y la mujer samaritana: palabras que sanan (Juan 4:1-30)
OBJETIVO: Que los niños reconozcan que las palabras tienen poder para traer paz o causar daño, comprendiendo que Dios nos invita a hablar con amor, respeto y calma.
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “La respuesta suave calma el enojo, pero la palabra áspera hace subir la ira” (Proverbios 15:1)
NOTAS PARA EL MAESTRO:
Jesús enseña, a través de su ejemplo, que las palabras tienen poder para sanar o herir.
Es importante ayudar a los niños a reconocer que hablar con amabilidad, respeto y calma puede traer paz a los demás.
Se recomienda trabajar con ejemplos cotidianos y reforzar que siempre pueden elegir cambiar palabras negativas por palabras de amor.
INTRODUCCIÓN:
Salude a los niños con alegría y recuérdeles lo aprendido: “Hemos visto que podemos sembrar paz con nuestras acciones, ¿lo recuerdan?”
Luego pregunte: “¿Y creen que nuestras palabras también pueden traer paz o causar daño?”
Escuche sus respuestas y explique que hoy aprenderán que nuestras palabras tienen mucho poder.
DESARROLLO:
La biblia nos cuenta que Jesús se encontró con una mujer que estaba triste y sola. En vez de ignorarla o hablarle mal, Jesús le habló con respeto y amor.
Sus palabras fueron tan buenas que la mujer se sintió escuchada y feliz. Esto nos enseña que nuestras palabras pueden cambiar cómo se sienten los demás.
Jesús nos invita a usar palabras que ayuden, que animen y que traigan paz, en lugar de palabras que lastimen.
CONCLUSIÓN:
Nuestras palabras tienen poder para hacer sentir bien o mal a los demás. Cuando hablamos con amor, respeto y calma, estamos llevando paz.
Con la ayuda de Jesús podemos aprender a usar palabras que bendigan a otros cada día.
MANUALIDAD SUGERIDA: “La voz que calma y la voz que lastima”
- Dos tarjetas grandes que digan: “voz que calma” y “voz que lastima”
- Tarjetas con frases cotidianas (o dibujos, dependiendo de la edad).
Ejemplos de frases:
- “Por favor, ¿me ayudas?”
- “¡Eres tonto!”
- “Gracias por compartir”
- “¡Cállate!”
Instrucciones:
- Se lee o muestra una frase (o imagen).
- Los niños identifican si es una palabra que calma o que lastima.
- Se conversa cómo cambiar palabras negativas por palabras de paz.
MANUALIDAD COMPLEMENTARIA: “Mi boca habla paz”
- Dibujo de una boca o rostro.
- Corazones de papel.
- Lápices de colores.
Instrucciones:
- Cada niño decora la boca o rostro.
- En los corazones escribe o dibuja palabras de paz.
- Pega los corazones saliendo de la boca.



