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SERIE: LA ALEGRÍA DE LA BIBLIA
LECCIÓN 4: LA ALEGRÍA QUE VIENE DEL ESPÍRITU SANTO
BASE BÍBLICA: Pablo y Silas en la cárcel (Hechos 16:16-34)
OBJETIVO: Que los niños aprendan que la alegría de Dios permanece aun en tiempos difíciles.
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Alégrense siempre en el Señor. ¡Alégrense!” Filipenses 4:4 [Puede imprimir la siguiente gráfica y entregarla a los niños con el versículo para memorizar.]
Notas para el maestro:
Pablo escribió estas palabras estando en prisión, lo que refuerza la idea de que la alegría que viene del Espíritu Santo no depende de las circunstancias, tal como lo vivieron Pablo y Silas al alabar a Dios en medio de la dificultad.
INTRODUCCIÓN:
Pregunte a los niños: “¿Han estado tristes o preocupados alguna vez?” “¿Creen que igual podemos tener alegría en esos momentos?” Abra su corazón con los niños y cuéntele algún episodio difícil de su vida y cómo el Espíritu Santo fue su ayudador, demostrando sus cuidados y amor de muchas maneras.
DESARROLLO:
La Biblia cuenta que unos hombres llamados Pablo y Silas anunciaban el mensaje de Jesús, iban de ciudad en ciudad enseñando la palabra de Dios, pero fueron apresados injustamente por esta causa.
Pregunte: “¿Conocen las cárceles? ¿Quiénes son enviados a ese lugar? ¿Se imaginan cómo eran las cárceles en esa época? ¿Será un lugar donde sea agradable estar?” La cárcel era oscura y fría. Sin embargo, ellos no se quejaron ni se enojaron con Dios. Al contrario, comenzaron a orar y cantar. Mientras adoraban al Señor, la tierra comenzó a moverse, un gran terremoto sacudió todo y las puertas de la cárcel se abrieron. Dios los libró de manera sorprendente, usó todo su poder sobre la creación para ayudar a estos dos hombres. El carcelero o guardia quedó asombrado, esto permitió que él quisiera escuchar el mensaje y, finalmente, él y su familia recibieron a Jesús en su corazón con gozo.
CONCLUSIÓN:
Al igual que Pablo y Silas, nosotros vivimos situaciones difíciles, tenemos la opción de tomar una actitud negativa y deprimirnos frente a lo que estemos enfrentando o seguir el ejemplo de estos hombres que amaban a Dios y alegrarnos con la ayuda del Espíritu Santo. La alegría del Espíritu Santo no depende de dónde estemos ni de lo que pase. Es una fuerza dentro de nosotros que nos acompaña, nos levanta y nos da paz. Podemos tener alegría incluso cuando las cosas son difíciles.
Manualidad: “Cadenas que se rompen”
Materiales:
- Tiras de papel de colores
- Pegamento
- Marcadores
Instrucciones:
- Formar una cadena uniendo las tiras de papel.
- En cada eslabón escribir palabras como “miedo”, “tristeza”, “enojos”.
- Los niños rompen la cadena para simbolizar cómo Dios nos da alegría y libertad.
- Hacer una cadena nueva con palabras como “gozo”, “paz”, “fe”.




