GP Familia 7: ¿Está satisfecho con su vida matrimonial?

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GP Familia 7: ¿Está satisfecho con su vida matrimonial?

Por los editores de Christianity Today
Usado con permiso de Christianity Today y Guía Pastoral

Setecientos cuarenta y ocho pastores en los Estados Unidos recibieron un interrogatorio sobre asuntos de familia que les envió la conocida revista Christianity Today. Las preguntas eran respecto a si estaban satisfechos con su matrimonio y su vida en el hogar. Los resultados permitieron captar una impresión de las singulares presiones y situaciones que hoy pesen en la vida familiar del pastor.

En nuestro mundo hispano, ¿serán las presiones parecidas? Al dar a conocer los resultados de esta encuesta creemos que daremos a nuestros lectores un barómeter para comparar sus propias experiencias. Veamos los resultados de la encuesta de Christianity Today.

—Los editores de La Guía Pastoral

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No hay duda que las presiones del trabajo de la iglesia pesan gravemente sobre la vida del hogar. Muchos (aunque no la mayoría), estiman que el ministerio resulta negativo para el bienestar de su familia. A la pregunta: En general, ¿cómo cree usted que el ser pastor afecta a su familia? ¿Ha sido de beneficio o de perjuicio? 28% indicó que de perjuicio, 27% lo consideró beneficioso, y 16% se manifestó neutral.

Que sea o no perjudicial, lo cierto es que prácticamente todos (94%) declararon que los pastores están presionados a tener «una familia ideal». Es algo que se manifiesta de extrañas maneras.

Uno de los pastores contó acerca de la llamada agitada de una pareja que acababa de unirse a la iglesia. Este matrimonio le informó que una persona les dijo que no debían asistir más a esa iglesia, puesto que él como pastor no se reocupa por la fidelidad de sus propios hijos. «¿Es cierto eso?» —preguntaron. Cuando averiguó lo que la otra persona había dicho, se dio cuenta que le acusaban de no obligar a sus hijas a asistir a cierta actividad de la iglesia a la que ellas no se sentían inclinados. El pastor nos explicó los detalles: que cuando la hija mayor de ellos no quiso participar en un programa juvenil del miércoles, el pastor y su esposa le permitieron involucrarse en otra actividad. Este pastor había decidido, por razones familiares, aliarse con la hija a sabiendas de que eso podría causar críticas, como en efecto sucedió.

La necesidad de aparecer como una familia impecable recae en la esposa del pastor más que sobre los hijos. Mientras que 61% de los pastores indican que sus hijos estaban bajo la presión de ser «hijos de ministro», el 77% de las esposas señalaron que sentían la presión de «ser un modelo ideal de familia cristiana».

Adicionalmente, descubrieron los editores, que muchos pastores se sentían felices con su matrimonio, pero no tanto con su vida familiar. 55% dijeron estar «muy satisfechos» con su matrimonio, sóolo 31% dijeron lo mismo respecto a «su vida en familia», mientras que 25% de las esposas dijeron estar «muy satisfechas» con su vida familiar.

Vivir para trabajar

Además del acoso externo para aparecer como una familia ideal, el reto número uno que confrontan los matrimonios pastorales en norte América, tanto para los que se sienten satisfechos como para los que no, es la presión del tiempo.

Al pedírseles que señalaran las presiones mayores de su vida de familia. 81% de los pastores mencionaron el poco tiempo que pueden pasar juntos. Una señora habló de la discrepancia de tiempo entre su horario y el de su esposo: «Él trabaja de lunes a viernes y tiene libres los fines de semana —dijo—. Yo trabajo los fines de semana. Él se siente molesto porque no podemos estar juntos en nuestro tiempo libre». Esta situación se agrava por el creciente número de esposas de pastores que trabajan en empleos seculares.

¿Debe trabajar la esposa del pastor?

La encuesta indicó que 36% trabaja a tiempo completo mientras que 33% tiene empleo a tiempo parcial. Y, según parece, hay pocas esperanzas de reducir ese nivel.

De las esposas que trabajan, 69% lo hacen para cubrir el costo de vida de la familia.

Cuando se les preguntó: ¿Cómo ve usted el que su esposa trabaje? La respuesta de 67% de los pastores fue positiva.

«La noción de esposa de pastor nos ha cansado no poco agonía —dijo un pastor—, pero trabajar fuera del hogar le ha dado a ella la oportunidad de compartir su fe en un ambiente donde no es la esposa del pastor».

Este sentido de identidad es de beneficio no sólo para la esposa sino también para los hijos. «Uno de los grandes beneficios derivados de que mi esposa trabaje fuera —dijo otro pastor— el el modelo que su identidad de profesional les ofrece a nuestros hijos (ella es maestra vocacional). Y esto es algo que se aplica a todas las profesiones, ya que ensancha el horizonte de nuestros hijos».

Conclusión


Como podemos ver, esta encuesta es una mera zambullida en los aspectos familiares que afectan a cada hogar de pastor, sin embargo, al buscarse en las vidas de sus consanguíneos del norte quizás hayan visto algo de las hebras con que trenzar su propia identidad por acá en el sur.

—Los editores

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