Sermón 2: El amor de Jesucristo (Jn 12:12-16; Ef 5:1,2)

TEXTO: “Antes de la fiesta de la pascua, sabiendo Jesús que su hora había llegado para que pasase de este mundo al Padre, como había amado a los suyos que estaban en el mismo, los amo hasta el fin” (Jn 13:1)

LECTURA BÍBLICA: Juan 12:12-16; Efesios 5:1,2

ORACIÓN POR LA OFRENDA: Padre Santo, dado que tú nos has concedido libremente los bienes celestiales, te traemos nuestras dádivas terrenales. Ya que tú nos has concedido dádivas de significado eterno, te traemos a ti nuestras ofrendas rogándote quieras bendecirlas dándoles un significado eterno. Bendice la utilización de estos diezmos y ofrendas para la predicación del evangelio. Bendice estos diezmos y ofrendas para que tus verdades sean proclamadas a todos los hombres en todas partes. Bendice la utilización de estos diezmos y ofrendas en el ministerio de sanar a los enfermos. Ayúdanos a comprender que tu te interesas también en nuestra vida económica y no solamente en nuestro bienestar espiritual; ayúdanos a comprender y reconocer que hay una relación entre estas dos esferas de nuestra vida. Te lo suplicamos por los méritos de nuestro Señor Jesucristo. Amén.

INTRODUCCIÓN: No hay ninguna verdad en la Biblia que llame tanto la atención y que nos llegue al alma con tanto poder y ternura como el amor de Dios, el amor de Jesucristo.

El profeta Jeremías escribió acerca del amor de Dios, “Con amor eterno te he amado” (Jer 31:3). El apóstol Juan escribió con referencia al Señor Jesús y su amor para con sus discípulos: “Sabiendo Jesús que su hora había llegado para que pasase de este mundo al Padre, como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin” (Jn 13:1). El apóstol Pablo, a su vez; escribió a los Efesios en cuanto el amor de hacia nosotros: “Y andad en amor como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante” (Ef 5:2). No hay duda alguna: Cristo nos ama. Quiero que veamos el gran amor de Cristo como se revela en la Palabra.

  1. EL AMOR DE CRISTO ES UN AMOR PERSONAL (Jn 15:13; 16:27; Gá 2:20; Ro 5:8)
    Dios es amor, y todo amor empieza con él y termina en él. Jesucristo vino para revelar al Padre. Él vino a este mundo porque nos ama personal e individualmente. El amor de Dios hacia mí, el amor de Cristo hacia mí, el amor del Espíritu Santo hacia mí, abre el camino para que yo ame a Dios y a todo el mundo.
    (xx)
    San Agustín dijo: “Dios ama a cada uno de nosotros como si hubiera uno solo a quien amar.” Otro escritor dice: “Me ama, me ama. ¡Pensar que Cristo me ama a mí!” Al igual que el escritor del himno, quedo absorto:

    Mirad el Salvador Jesús, el Príncipe benigno,
    Por mí muriendo en la cruz, por mí tan vil indigno.
    De amor la prueba hela aquí: El Salvador murió por mí,
    ¡Por mí! ¡Por mí! ¡Jesús murió por mí!

    Jesucristo te ama, y me ama a mí.

  2. EL AMOR DE JESUCRISTO ES UN AMOR UNIVERSAL (Jn 3:16)
    Jesucristo ama a todos los hombres en todas partes. Ama a los de todas las razas y en todos los países. Ama a los pieles rojas, a los de raza amarilla, negra y blanca.
    (xx)
    El Dr. Ralph Smith de Tejas, nos cuenta de un amigo que ha preparado más de 600 estudios sobre Juan 3:16, cuya verdad central es el amor inconmensurable e insondable de Dios hacia toda la humanidad.
    (xx)
    Se ha dicho que si toda la Biblia fuera destruida, con la excepción de Juan 3:16, lo mismo podría salvarse cualquier persona en cualquier lugar por creer este versículo tan repetido y tan querido.
    (xx)
    Jesucristo ama a todos los hombres.
    (xx)
  3. EL AMOR DE JESUCRISTO ES UN AMOR PODEROSO
    1. El amor de Jesucristo es poderoso en buscar pecadores (Lc 19:10; Mt 20:28).
    2. El amor de Jesucristo es poderoso para salvara los pecadores (Ro 5:8).

      ¿Quién pudo amor tan vasto conocer?
      El cielo no lo pudo contener
      Más hasta nuestro mundo rebosó
      Pues al morir en cruz Jesús mostró
      De Dios amor.

    3. El amor de Jesucristo es poderoso para asegurara los santos, llevándolos a salvo hasta el fin del camino (Romanos 8:34-38).
      (xx)
  4. EL AMOR DE JESUCRISTO ES UN AMOR EXIGENTE
    1. El amor de Jesús exige mi arriar (Exodo 20:5).
    2. El amor de Jesucristo exige el guardar sus mandamientos (Jn 14:23)
    3. El amor de Jesucristo exige comunicación y comentarios (Jn 21:25).
      (xx)
      Hemos de trasmitir el amor de Jesucristo, comunicar el amor de Jesucristo, contar del amor de Jesucristo, testificar del amor de Jesucristo, Jesús le dijo a Pedro: “Apacienta mis corderos” (Jn 21:15); “Pastorea mis ovejas” (Jn 21:16); “Apacienta mis ovejas” (Jn 21:17).
      (xx)
  5. EL AMOR DE JESUCRISTO ES UN AMOR ESTIMULANTE
    Se encuentran muchas grandes doxologías en la Biblia. Las siguientes son algunas de ellas: Ro 11:36; Ef. 3:20; 1 Ti 1:17; He 13:20,21; 1 P 4:11; Jud 24:25. La primera doxología que se nos presenta en el libro de Apocalipsis reza así: “Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre” (Ap 1:5). La traducción castellana dice: “amó.” Sin embargo en el original se usa el verbo amar en un tiempo presente que quiere decir que nos amó antes de la fundación del mundo; nos ama todavía. Nos ama constantemente y para siempre. ¡Eso me conmueve! ¡Eso me estimula!
    (xx)
    Pablo dijo: “Porque el amor de Cristo nos constriñe” (2 Co 5:14). El amor de Cristo me robustece. Me hace seguir cumpliendo mi tarea no importa lo que los hombres puedan pensar o decir. Su amor me motiva, me estimula.
    (xx)
  6. EL AMOR DE JESUCRISTO ES UN AMOR QUE SATISFACE (Ap 1:5)
    Al final de la primera doxología en Apocalipsis 1:5 y 6, hallamos estas palabras: “A él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén” (Ap 1:6). El apóstol Juan sabía que Jesucristo le amaba y hacía brotar un cántico de su corazón, le hacía prorrumpir en palabras de alabanza; le llenaba de satisfacción. Isaac Watts escribió esta estrofa:

    La cruz excelsa al contemplar
    Do Cristo allí por mí murió,
    De todo cuanto estimo aquí
    Lo más precioso es su amor.

    Cuando uno sabe apreciar el amor de Jesucristo, tiene plena satisfacción.

  7. EL AMOR DE JESUCRISTO ES UN AMOR TRIUNFANTE
    Pablo dijo: “Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó” (Ro 8:37). En el Cantar de los Cantares hallamos estas palabras: “Me llevó a la casa del banquete, y su bandera sobre mí fue amor” (Cnt 2:4). Si hemos de triunfar sobre las pruebas y las tribulaciones de la vida ha de ser por el amor de Jesucristo.

CONCLUSIÓN.
El amor de Jesucristo es la cosa más grande que podemos sentir; ser amado por Jesucristo es la cosa más grandiosa que puede experimentarse, y todo hombre, mujer o niño necesita saber que,

Cristo me ama, me ama a mí
Su Palabra lo dice así.

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