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¿Son paganos los adornos navideños?

Me encantan los adornos navideños. Acabo de escuchar que esas cosas son malas, que la Navidad es una fiesta pagana. ¿Debo quitar mis adornos? ¿Es la Navidad una fiesta pagana?

¡No, por favor, no los quites! Qué encanto es ver todas las luces y todos los adornos de la Navidad puestas en honor a la venida de Jesús al mundo. En un momento te contaré cómo comenzaron algunas de las costumbres navideñas, pero antes que los que condenan la Navidad comiencen a tirarme piedras, permítame decir que soy una de esas personas que me gusta ver lo bueno en las cosas, y no buscar lo malo (aunque tampoco soy ciego). La flor de pascua (poinsettia) nos viene de México. Fue dada con ese nombre en honor a Joel Poinsett, el primer embajador de los Estados Unidos a México, que en 1828 llevó muestras de esta planta a su patria. Como produce flores rojas en la época de Navidad, los mexicanos desde el siglo 18 la han asociado con la estrella de Belén —de ahí el nombre Flor de Pascua. Hoy es costumbre adornar los púlpitos de las iglesias con estas plantas en la Navidad. Las tarjetas de Navidad comenzaron en Inglaterra en 1860. Era costumbre de aquella época dejar una tarjeta de recuerdo cuando se visitaba a un amigo. A Charles Goodall se le ocurrió diseñar una tarjeta especial para visitas que se hacían durante la Navidad. Entonces Henry Cole con el artista John Horsley diseñaron una tarjeta que en un lado tenía cuadros de reuniones familiares, en el otro, actos de caridad cristiana: dar de comer a los pobres y vestir a los desprovistos, además el mensaje, “Feliz Navidad y Próspero año nuevo”. ¡Magnífica idea, esta de las tarjetas! Las guirnaldas navideñas vienen de los luteranos de Alemania. El círculo representa la eterna misericordia de Dios; los gajos de pino, la vida eterna; el lazo creado por una cinta violeta representa nuestra pena y arrepentimiento; y la cinta roja o rosada habla de la esperanza eterna que gozamos por medio de Aquel que nació en Belén. Cuánto más sentido le damos a la Navidad cuando recuperamos el hondo significado de estos antiguos símbolos y celebramos de corazón la venida de Jesús.