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¿Qué quiere decir Juan 20:23?

PREGUNTA:

¿A qué se refería específicamente Juan cuando habla a quienes remitiere los pecados le serán remitidos; y a quienes se lo retuviereis le son retenidos?

RESPUESTA:

Usted se refiere a Juan 20:23, “a quienes remitiereis los pecados, les son remitidos; y a quienes se los retuviereis, les son retenidos.” La referencia es dada, en primer lugar a los Apóstoles a quien Jesús se dirigía, y luego a los que seguimos fielmente las enseñanzas bíblicas (Efesios 2:20, que da una referencia a la Biblia que en aquel momento no estaba completa por faltarle la parte que escribirían los apóstoles; es decir, los “profetas”, los escritores del Antiguo Testamento; los “apóstoles” los autores del Nuevo Testamento, y “Jesucristo”, quien con su sangre nos hace hijos suyos).

En esta Palabra de Dios está el mensaje autorizado por el mismo Salvador, y cuando lo predicamos abrimos la puerta al cielo para los pecadores, puesto que es el evangelio de la salvación provista únicamente por Jesucristo. El nos dice que cuando predicamos ese evangelio, podemos decir a los que lo aceptan que sus pecados han sido remitidos (perdonados totalmente) y que están salvados y en camino al cielo por la bendita sangre de Cristo derramada a su favor. A los que lo rechazan, los podemos declarar con sus pecados retenidos (siguen bajo condenación eterna), es decir, están en camino de perdición, del infierno. Véase Mateo 16-19; Juan 3:31-36; 20:21-23.

Ahora, el texto no quiere decir que como predicador yo puedo ir por la calle y decirle a éste: “Tus pecados te son perdonados”, y a este otro, “Tus pecados te son retenidos”. El permiso para “remitir” y “retener” viene solo en relación con la predicación y la oferta de salvación en Cristo ante la reacción de los que oyen. El que por la fe acepta lo que Cristo hizo en la cruz a su favor (no por coerción sino voluntariamente) tiene sus pecados perdonados. (Esto es asunto del corazón, algo que ocurre entre un pecador y Cristo Jesús —no viene por levantar la mano, ni ir al frente, ni por llorar, etc. Es el resultado de una transacción entre un pecador que oye el evangelio y busca de Jesucristo perdón, y no es algo mecánico.) El que rechaza a Cristo queda en sus pecados.

Como complemento a lo dicho aquí, sugiero que vaya a nuestra página Web y revise el PowerPoint sobre LO QUE ES EL EVANGELIO, está en la sección AYUDAS ESPECIALES. La tendencia hoy es dar un evangelio liviano, sin peso, y sin cruz.

Les Thompson