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¿Qué es el sentido de “encarnación”?

¿Qué relación tiene la palabra “encarnación” con el nacimiento de Jesús? La pregunta es teológica, pero da en el centro de todo lo que significa la Navidad, por tanto trataré de simplificar los conceptos. Podríamos hacer la pregunta de otra manera: ¿Quién en verdad es Jesús? Esa respuesta la encontramos en la historia de la Navidad según el evangelio de san Juan. En el principio era el Logos, y el Logos era con Dios, y el Logos era Dios…Y aquel Logos fue hecho carne, y habitó con nosotros y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. El apóstol Juan no comienza su evangelio, como lo hace Mateo, con una genealogía, ni tampoco como Lucas, que explica incidentes relativos al nacimiento de Jesús. Juan, con ese don de profundidad y a la vez de sencillez, dice, “En el principio” (compárese con las primeras palabras del Génesis). Es decir, al principio de la historia estaba el Logos (una palabra griega que expresaba la idea del inefable Dios). Ese Logos no solo era con Dios, sino que era Dios. Es decir, El Hijo junto al Padre participando en la creación del mundo. De ahí san Juan da un salto de siglos y nos trae a Belén, hablando de “encarnación”, que el Logos se hizo carne. En esa gran declaración tenemos el maravilloso evento de la encarnación: Hechos 10.34 Dios toma forma de hombre. Es lo que el ángel Gabriel le explicó a María, después de su pregunta: “¿Cómo he yo de tener un bebé sin la intervención de un hombre?” El ángel se lo explicó con lujo de detalle: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra, por lo cual también el Santo Ser que nacerá será llamado Hijo de Dios. Esto es lo que hace de la Navidad un evento tan especial. El que nació en Belén no era un niño cualquiera, es el Hijo de Dios que tomó nuestra carne, y anduvo como uno de nosotros, con el motivo de tomar nuestro castigo en la cruz para que el Padre nos pudiera perdonar y llevar al cielo.

Les Thompson