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¿Qué es el ayuno?

PREGUNTA:

Quiero saber todo lo relacionado al ayuno, ya que no lo tengo muy claro.

RESPUESTA:

En el Nuevo Testamento se habla muy poco sobre ayuno, aunque es un tema bastante conocido en el Antiguo Testamento. Yo busqué el tema del ayuno en más de diez tomos extensos de teología que tengo en mi oficina. Ninguna de ellas trata el tema. En uno de mis diccionarios bíblicos encontré una breve referencia: “Jesús hizo un ayuno extenso después de su bautismo, pero en sus enseñanzas ni expresa aprobación ni desaprobación sobre esa práctica; lo que enseña es que si se practica que se haga para la gloria de Dios y no para buscar la alabanza de los hombres (Mt.6:16-18)”. Hoy día la mayoría de las organizaciones cristianas no ponen énfasis sobre el ayuno.

A su vez, hay algunas organizaciones cristianas que no sólo practican el ayuno, pero animan a sus miembros a ayunar. La Cruzada Estudiantil es una. Su previo director, Bill Bright, declaraba: “El ayuno es la disciplina más poderosa de todas las disciplinas cristinas. Por medio del ayuno y la oración el Espíritu Santo puede transformar tu vida.”

Si el ayuno fuera tan importante y tan eficaz, creo que habría enseñanzas claras de los apóstoles sobre el tema. Así, como en 1 Corintios 11 se nos habla claramente sobre cómo se ha de celebrar la Santa Cena, creo que de forma parecida (si el ayuno fuese importante) se nos diría cómo, cuándo, y por qué ayunar. El hecho de que tal instrucción bíblica no existe en el Nuevo Testamento, yo, personalmente, no le doy énfasis al tema. (Creo firmemente que es por medio de los Apóstoles —en sus cartas y epístolas— que el Espíritu Santo da sus claras directrices a su Iglesia en cuanto a lo que deben hacer y no hacer.)

Es más, creemos que nada que una persona pueda hacer le puede transformar. Puesto que todos estamos manchados por el pecado y Dios no acepta nada manchado, sólo es la sangre y justicia de Jesucristo que nos puede transformar.

Encuentro que mi tendencia es querer con mi esfuerzo hacer algo para agradar a Dios —cosa que Dios condena de principio a fin. Y no hay nada más visible y drástico que el ayuno. Pero Dios no busca ese tipo de obras. El quiere que pongamos todas nuestras esperanzas en lo que Jesucristo ha hecho a nuestro favor, y nunca en lo que yo haga a mi favor. Creo que porque tan fácilmente puede ser tergiversado el propósito del ayuno, que es por esto que rara vez se trata este tema en el Nuevo Testamento. El énfasis está en las obras de Cristo a favor del pecador, no lo opuesto.

El ayuno fácilmente se convierte en una obra humana. Como nos enseña Efesios 2 (y el libro entero de Gálatas), las obras nuestras no logran nada. Es por fe en lo que Jesucristo ha hecho por nosotros que recibimos los beneficios espirituales tan deseados.

Ahora, ¿es pecado ayunar? No, no lo es. Sólo se convierte en pecado cuando pensamos que el ayuno nos hace mejores, más santos, y más puros; si ese es nuestro sentir, sustituimos el ayuno por lo que Cristo Jesús vino a hacer por nosotros. Ahí está el pecado.

Espero que esta explicación le ayude.

Les Thompson