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Pregunta sobre vestimentas litúrgicas y ecumenismo

PREGUNTA:

Les solicito algún escrito que tengan respecto a vestimentas litúrgicas y ecumenismo.

RESPUESTA:

En cuanto a su inquietud acerca de la liturgia en la Iglesia, comencemos por definir la palabra liturgia: es una palabra griega “leiturgia”, y significa servicio público. Se refiere al orden y forma determinados por la Iglesia para la celebración de los oficios. Este orden varía según la tradición y costumbre de la Iglesia o denominación. En este caso le sugiero comprar en una librería cristiana el libro El Manual del Ministro de Editorial vida (Edición revisada de 1995).

En cuanto al Ecumenismo, este se define como un movimiento para la unión de las Iglesias cristianas, particularmente aquellas que nacen de la Reforma Protestante y la Iglesia Católica. Los esfuerzos para la unión y unidad de las Iglesias cristianas evangélicas, se llama Interdenominacionalismo.

El movimiento ecuménico nace y se fortalece a partir del Concilio Vaticano Segundo, convocado por el Papa Juan 23. Se comienza a llamar a los protestantes o evangélicos, “hermanos separados”, a los cuales hay que mirar con amor y llamarlos a la vida fraternal, pero bajo la cobertura de la Iglesia Católica. Las Iglesias conservadoras en lo teológico han sido renuentes a la participación ecuménica, especialmente en aquellos lugares de América Latina, donde los protestantes vivieron fuertes épocas de persecución, especialmente en aquellos países donde no se diferenciaba la Iglesia y el Estado. Los gobiernos de América Latina en su mayoría fueron confesionales y declaradamente católico-romanos.

Las Iglesias más liberales, más flexibles en cuanto a puntos doctrinales que marcan diferencia con la Iglesia Católica Romana como por ejemplo. Metodistas episcopales, Anglicanos, Luteranos y algunos Presbiterianos, han participado activamente en los esfuerzos ecuménicos.

El problema con el ecumenismo es que a la vez que plantea un área de intereses comunes (la acción social y política) en lo doctrinal implica ver una Iglesia Católica Romana que no ha cambiado su plataforma doctrinal, por lo cual ellos ven la unidad como un camino para que el protestante vuelva al seno de la Iglesia Madre a la que una vez perteneció. Así lo definió Juan Pablo II, y el actual Papa Benedicto es aun más radical.

La Biblia nos aconseja: “en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos”. La fraternidad y las buenas relaciones, sin compromisos doctrinales es un buen esfuerzo que podemos hacer, además es un testimonio de Cristo a ellos.

Cordialmente,
Rogelio Aracena