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Pregunta sobre el noviazgo entre cristianos

PREGUNTA: Para que exista un noviazgo cristiano, ¿es primordial que se gusten físicamente? Si solo uno está interesado en los sentimientos exclusivamente, y la otra persona en lo físico y sentimental, ¿se puede seguir teniendo esta relación? ¿Es cristiano tener un noviazgo así? ¿Se deben separar?

RESPUESTA: Las relaciones personales conllevan un proceso entre los sexos, las cuales van progresivamente avanzando en profundidad. Se comienza por un compañerismo el cual implica unas relaciones generales tanto con hombres como con mujeres. Es el ambiente de trabajo o estudio el entorno donde suceden. Con el tiempo descubrimos que en medio del compañerismo hay algunas personas con las cuales podemos abrir más de nosotros mismos y establecemos confianza e intimidad. Ha aparecido la amistad, la cual comienza a volvernos selectivos y formamos un grupo más pequeño. Lo físico cuenta muy poco en esta etapa, más bien es importante los objetivos, metas y creencias, así como perspectivas de la vida. Con el tiempo comenzamos a desear estar más ligados a una persona en especial del grupo de amigos, y es del sexo contrario. Su presencia o ausencia determina nuestro estado de ánimo, tanto lo físico como lo emocional nos atrae y hace sentir cómodos. Comenzamos a experimentar síntomas físicos al lado de esa persona, nuestra respiración se acelera, el ritmo cardiaco aumenta y deseamos más cercanía física e intimidad. Son los primeros síntomas del enamoramiento. Llega el momento de hablar y decir lo que sentimos y cuando hay una mutua respuesta positiva, comienza el noviazgo. Al mirar estas etapas y aplicarlas a tu situación personal, aun si eres cristiana, te darás cuenta si puede haber un noviazgo de tu parte, o es mejor que continúe una buena amistad. Como cristianos tenemos el deber de ser muy honestos con la otra persona en cuanto a lo que sentimos, así como exigir ese mismo trato para nosotros. No es bueno construir falsas ilusiones o caminar sobre algo que no existe.

Cordialmente, Dr. Rogelio Aracena