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¿Por qué el mensaje de los ángeles fue dado a sencillos pastores?

Me gustaría saber por qué el mensaje de los ángeles fue dado a sencillos pastores y no a la gente prominente de aquellos días.

En nuestro mundo los privilegios siempre suelen ser para los poderosos. No así en el reino de Dios. Para Dios todo hombre es importante, sea pobre, sea rico. Como declara san Pedro, luego de ver la obra de Dios en la casa de Cornelio, “Ahora comprendo que en realidad para Dios no hay favoritismos”. No acepto esa teología nueva que enseña que Dios tiene una “opción preferencial para los pobres”. Dios no desprecia a ningún hombre, Él obra de forma equitativa con todos. Se interesó en rescatar al poderoso Rey Nabucodonosor y, luego, en anunciar la venida de Su Hijo a unos humildes pastores. A su vez, al considerar el anuncio de los ángeles nos interesa saber por qué fue dado a pastores, la clase obrera más humilde de la tierra. ¿Por qué a ellos? Una respuesta obvia es que ellos necesitaban un Salvador. Pero hay más. Para que no pensemos que es un mensaje solo para pobres, vemos que a “sabios magos” del oriente (los importantes científicos de sus días) les llegó el mismo anuncio, pero por medio de una estrella. Estos llegaron a Jerusalén y a Herodes y dieron el sorpresivo mensaje del nacimiento del “Rey de los Judíos”. Se turbó Herodes. Se turbó la ciudad entera. Como resultado fueron a las Escrituras y comprobaron que era en Belén donde nacería el Salvador del mundo. Así, de simple, anunció Dios la llegada de Su Hijo al mundo a aquella sociedad.

¿Hay historia parecida? Jesús el Creador y dueño del universo vino al mundo por medio de una familia pobre, y nació en el humilde pesebre de un insignificante pueblo, al son de unos majestuosos ángeles que cantaron de Su llegada a un bando de asustados pastores. ¿Por qué? Porque ellos, igual que los magos y el Rey Herodes y toda la gente de Jerusalén —incluso todos nosotros en el mundo— necesitamos esas “buenas nuevas de gran gozo”, que en verdad nos “ha nacido en la ciudad de David el Salvador que es Cristo el Señor”.