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Me gustaría una explicación detallada sobre el Anticristo y el 666

PREGUNTA:

Para consolidar mis conocimientos me gustaría una explicación detallada sobre el anticristo y el 666.

RESPUESTA:

Usted toca un tema muy trillado y muy abusado. La palabra “anticristo” se encuentra únicamente en los escritos del apóstol San Juan y sólo en estos versículos: 1 Juan 2:18, 1 Juan 2:22; 1 Juan 4:3 y en 2 Juan 1:7. Nótese al leer estos textos que la referencia es a personas (en algunos casos a instituciones) que se oponen a Jesucristo. Tales individuos aparecen en todas las edades y pueden aparecer en cualquier parte del mundo donde Cristo es predicado. Lo que ha sucedido es que ciertos predicadores a quienes les gusta hablar del tema del fin del mundo han tomado el término de Juan y lo han unido a pasajes como Daniel 7:8 (donde se habla del “cuerno” que “tenía ojos como de hombre y una boca que hablaba grandes cosas”) y la han combinado con la palabra “anticristo” del apóstol Juan. Igual se ha hecho con Daniel 8:8-14, 2 Tesalonicenses 2:3 y Apocalipsis 13:4-18. Ahora, lamentablemente, cuando se habla del ANTICRISTO, se piensa en un personaje que aparecerá al final de los tiempos y hará guerra a los cristianos y traerá terrible desolación sobre el mundo.

Digo que es lamentable por el hecho de que en busca de ese terrible personaje ignoramos a todos los anticristos a nuestro lado que luchan para quitarnos la fe, que pasan leyes para restringir la predicación del evangelio, que se mofan de creyentes cuando estos procuran vivir vidas que agradan a Dios, que se ríen de la Biblia, del evangelio, de la iglesia y de los que somos llamamos hijos de Dios, haciéndonos gravísimo daño. En consecuencia no vemos a los anticristos en nuestras aulas universitarias que deliberadamente tratan de destruir la fe de estudiantes que creen en Cristo y la Biblia, no vemos a los anticristos que en libros, radio, cine, y la TV ridiculizan todo lo sagrado. No vemos a los políticos anticristianos que por sus leyes procuran limitar la efectividad del evangelio. Era de estos ANTICRISTOS (los que aparecen en cualquier parte y hacen tanto daño a la iglesia y a la fe cristiana) que escribía el Apóstol Juan.

Ahora, si usted va al Internet y busca ANTICRISTO y 666 encontrará página tras página de escritos —la gran mayoría escritos locos, bobos y sin base bíblica— que hoy alarma e inquieta a los cristianos. Ya nombraron a Chávez el anticristo, también a Bill Gates, etc., y hacen declaraciones totalmente irresponsables y sensacionalistas al punto que da pena, puesto que de pastores, predicadores y líderes se espera seriedad y sensibilidad ante la Palabra de Dios. A su vez aclaro que, al ir a la Biblia reconocemos a los escritores del Nuevo Testamento que apuntan a un incremento de maldad y apostasía en los tiempos finales de la historia humana. Pablo en 2 Tesalonicenses 2:3-12 habla del hombre “inicuo, cuyo advenimiento es por obra de Satanás” y que “con gran poder, señales y prodigios mentirosos” engañará a muchos.

En Apocalipsis 13 se presenta a las dos BESTIAS, una política y la otra religiosa (un profeta), que aparentemente aparecerán para establecer un dominio sobre el mundo parecido al dominio que ejerció Roma en sus días de gloria. Pero el problema de la interpretación es que se nos dice tan poco en la Biblia acerca de ellos y los detalles son tan breves, que nuestra tendencia es leer estos pasajes y hacer volar la imaginación para inventar toda clase de cosas y eventos que la Biblia realmente no cuenta. Es ahí donde nos equivocamos y literalmente entramos en un gran error. Nunca debemos decir más de lo que dice la Biblia. Cosas como quiénes serán y cómo serán es mejor dejarlas sin contestar, puesto que no queremos llegar a sentir el tipo de vergüenza que sintieron muchos predicadores durante la Segunda Guerra Mundial, que con toda clase de bravura declararon que Adolfo Hitler era la BESTIA o el ANTICRISTO, y luego tuvieron que admitir su terrible error.

¿Por qué meternos en ese tipo de especulación cuando no es necesario? Sería mucho más inteligente predicar sobre la gloriosa victoria final de Jesucristo y el cielo que nos espera. Eso es lo que vale y lo que es de suprema importancia.

Ahora, en cuanto a número 666: leemos (Apocalipsis 13:18) “En esto consiste la sabiduría: el que tenga entendimiento, calcule el número de la bestia, pues es número de un ser humano: seiscientos sesenta y seis”. Se nos enseña que el número de perfección es el 7 y es el número aplicado a Dios. El número para el hombre es el 6, y está debajo del de Dios, representando la imperfección humana. Al atribuirle este número a la BESTIA, se nos indica que aunque será poderoso (por repetirse tres veces) es todavía hombre e imperfecto, por tanto Jesucristo le vencerá. De nuevo, evitemos la especulación y fabricar ideas que no tengan base bíblica segura.

Podemos añadir, con fines de indicar lo precario que es interpretar textos como este, que hay muchos comentaristas que apuntan al hecho que el número 666 pudiera referirse al emperador romano Nerón. Su nombre escrito en arameo equivaldría al 666 —utilizando la geometría numerológica hebrea— y esta era una manera en que los cristianos podían referirse al emperador Nerón sin que las autoridades se dieran cuenta. Lo que nos lleva a la siguiente pregunta: ¿realmente escribía Juan acerca de un anticristo que vendría al fin del mundo, o pensaba él que ya había llegado el fin del mundo y que la Bestia era el cruel y loco Nerón, que literalmente cubría a cristianos con chapapote y los amarraba a postes, prendiéndoles fuego en las noches para alumbrar sus espectaculares jardines? Tengo entendido que cristianos chinos, luego de la terrible persecución que sufrieron cuando Mao arrasó con sus ejércitos y mató a miles y miles de cristianos, algunos escribieron a los misioneros y le acusaron de mentir. “Nos dijeron que antes de la llegada del anticristo la iglesia sería arrebatada, pero Cristo no ha venido en las nubes y aquí hemos sufrido las ignominias de la bestia y el reino bendito con Cristo no ha llegado. Ahora no podemos creer nada de lo que ustedes nos enseñaron”.

Tengamos en cuenta que la gente se fija en lo que decimos y enseñamos. Cuando exageramos o enseñamos cosas que la Biblia no dice, apareceremos como mentirosos y ministros falsos. No temamos predicar la Biblia, pero guardémonos de especulaciones y exageraciones peligrosas.

Dr. Les Thompson