Comienza

Regístrese

Regístrate hoy Hágase miembro y acceda nuestro recurso

Ingresar

¿Eres miembro? Ingrese para acceder su cuenta

La política ¿es para los cristianos?

PREGUNTA:

La política ¿es para los cristianos? Todos sabemos que la política es sucia, pero ¿puede haber una autoridad o consejero de éste, que sea un verdadero hijo de Dios, pidiendo sabiduría al Padre cada día, y bendiciendo el bienestar de la sociedad? Después de todo, en el sentir correcto, trabajar en política sería entregar nuestra vida en servicio a los demás y por amor al prójimo, luchando por los derechos éticos que sólo a la luz de la palabra podemos entender.

RESPUESTA:

La política ha sido definida en general como “el arte de gobernar”, y dado que un arte debe ser aprendido, existe una carrera universitaria que permite alcanzar una Licenciatura en Ciencias Políticas. No cabe duda que la política ha ido perdiendo su objetivo principal, esto es el gobernar adecuadamente. Los cristianos evangélicos han tenido una actitud negativa al tratar de “separarse del mundo ” y no asumir responsabilidades propias de cualquier ciudadano. Jesús en su oración por los discípulos en Juan 17 “pidió no que fueran quitados del mundo, sino que fueran guardados del mal”.

Dios ama al mundo y desea redimirlo, como lo dice Juan 3:16 “porque de tal manera amó Dios al mundo”. Si nosotros no tenemos el amor de Dios por el mundo ¿Cómo podremos colaborar con el Señor Jesús en esta tarea?

Evangelizar al mundo implica aparte de la salvación en Cristo, enseñar a los creyentes a hacer de este mundo algo mejor. No podemos eludir la tarea social, puesto que el amor al prójimo debe ser manifestado en acciones concretas. La parábola del buen samaritano nos muestra la ” asistencia social ” la cual es deber de cada cristiano individual. La otra parte es la “acción social”, tarea que fue hecha por los profetas en el A. Testamento, la cual implica hablar acerca de las causas de los problemas sociales y las posibles soluciones en la óptica cristiana. Esto es una tarea que implica organización y compromiso. Esto es la acción política. El apóstol Pablo escribe a los creyentes receptores de su carta a los Filipenses en el capítulo 1:27:

Solamente que os comportéis [politeuestes] como es digno del evangelio de Cristo, para que o sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio.

El término “politeuestes ” se traduce como el ejercicio del ciudadano (polites) con respecto a la ciudad (polis) a la que pertenece. Este ejercicio de responsabilidad cívica era y debía ser ejercido por los ciudadanos. Pablo expresa que los cristianos deben ser ciudadanos al más alto nivel de vida, “como es digno del evangelio de Cristo”. Esto implica el deber de elegir y también el ser elegido, ambos privilegios del ciudadano. No podemos quejarnos de la situación política de nuestro país si no ejercemos el derecho a votar. Si podemos elegir un cristiano de buen testimonio en responsabilidades públicas ¿No estaremos ayudando a demostrar que Cristo puede hacer un cambio real?

La historia nos enseña que los grandes cambios en la historia fueron consecuencia de la influencia cristiana: la abolición de la esclavitud, los derechos del niño y la mujer, la jornada laboral y la protección social, la lucha contra la discriminación racial, etc. Esto fue gracias a cristianos que actuaron positivamente en la política.

No cabe duda que la participación cristiana en la política marcaría una gran diferencia y traería la esperanza de un mejor vivir social. En la ciudad colombiana de Cali, donde vivo, tenemos un Concejal cristiano—Dr. José Fernando Gil—y damos gracias a Dios que la Organización por la Transparencia lo ha designado como el mejor Concejal de la ciudad. Esto dignifica el evangelio de Cristo.

Rogelio Aracena