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¿Es posible que un enfermo muera sin saber que es salvo?

PREGUNTA
Mi suegro ha servido por muchos años en la obra de Nuestro Dios, predicando, evangelizando y trayendo muchas almas a Cristo. Está ancianito y en cama; a veces no reconoce a nadie, y no recuerda muchas cosas. Lo que me preocupa es que no recuerde que él es salvo e hijo de Dios. ¿Cómo debemos enfrentar esa realidad? ¿Es posible que él muera sin saber que es salvo? ¿Podría blasfemar el Nombre de Jesús y no ser responsable?

RESPUESTA
En primer lugar, nuestra salvación es un hecho jurídico y que sucede APARTE de nosotros. Es la muerte de Cristo en la cruz por el pago de mi pecado y mi consecuente aceptación de ese hecho que me incorpora al cuerpo de Cristo como hijo de Dios mediante la adopción. (Juan 1:12-3). Este hecho implica que he recibido vida eterna una vez y para siempre y que nada ni nadie me apartará del amor de Cristo (Romanos 8:38-39, Juan 10:28-30). Es interesante que en Romanos 8:38 estoy implicado yo mismo, como “cosa creada”.

Por otra parte, la falta de conciencia completa y continua en un estado de Alzheimer’s (demencia) no me hace responsable de mis actos. No hay un deseo conciente ni de obedecer o desobedecer a Dios. Se presentan espacios de conciencia pero no llegan a ser 100% coherentes. Lo importante es lo que él decidió e hizo en favor de Dios. Sus decisiones anteriores tienen su nombre en el libro de la vida.

Finalmente, la promesa de Dios es lo válido, y esto está por encima de cualquier situación física, emocional o mental que su suegro esté pasando. No le pregunten nada ni traten de hacerle recordar antiguos compromisos. YA LOS HIZO. Permítanle disfrutar el cariño familiar y la aceptación que necesita en este último tiempo.

Les Thompson