Comienza

Regístrese

Regístrate hoy Hágase miembro y acceda nuestro recurso

Ingresar

¿Eres miembro? Ingrese para acceder su cuenta

¿Cambia Dios su modo de proceder?

PREGUNTA: ¿CAMBIA DIOS SU MODO DE PROCEDER?

RESPUESTA: Gracias por su pregunta, Sr. Anónimo: Usted quiere respuesta a la pregunta: “¿Es usted obediente cuando Dios llama?” Indica que su preocupación tiene que ver con “obediencia parcial”, ya que no ha podido dedicarse por completo al ministerio, pues no tiene suficientes ganancias viviendo solo del evangelio. ¿Guiará Dios por las circunstancias, o será que le falta fe? Así es que entiendo su pregunta.

Hay un texto muy interesante e importante en Romanos 11:29: los dones y el llamamiento de Dios son irrevocables.

La idea del texto es que Dios en su fidelidad no va cambiando de idea de un día para el otro, ni de un mes para el otro, ni de un año para otro. Dios no cambia.  Nosotros los hombres siempre estamos cambiando de opinión y acción, pero Dios NUNCA cambia.

El consejo de Dios es eterno. De principio a fin EL sabe todas la cosas. Hace sus determinaciones de acuerdo a Su gloriosa voluntad. (Mil gracias, Dios, te doy porque no obras de acuerdo a mis obras, ni y mis equivocaciones, pero de acuerdo a tu divina y eterna voluntad.) Cuando Dios decide, ¡esa decisión es gloriosamente irrevocable!

  • Cuando llamó a Israel, lo llamó para que fuera su pueblo eternalmente. Conocía sus debilidades, sus pecados, sus fallas, sus idolatrías, pero aquí en Romanos 11 donde habla de la salvación de Israel, Pablo usa la gran fidelidad de Dios y su naturaleza incambiable, para declararnos que irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios. Israel va a ser restaurado.
  • Cuando llamó a Abraham, lo llamó sabiendo que iba a mentir en Egipto, a meterse con Hagar, etc., pero a pesar de saberlo, lo llamó irrevocablemente.
  • Llamó también a Moisés. Sabía que Moisés le iba a fallar, que intentaría robarle gloria y atribuirse poder que no tenía al golpear la roca; pero el llamado de Dios es irrevocable. Moisés estaba seguro en ese llamado en y en esos dones irrevocables de Dios.
  • Antes de Dios llamar a David sabía todo lo relacionado con Betsabé y Urías mucho antes de haberle llamado, pero sabiéndolo todo, le llamó. Y ese llamado y aquellos dones eran irrevocables.
  • Cuando Dios me llamó —a este guajiro de la manigua—allá en Cuba a los 13 años de edad, Dios bien sabía todas las fallas que yo iba a cometer—conocía todos los borrones y metidas de pata—, pero su llamado y sus dones para conmigo fueron irrevocables. Gracias doy porque me llamó a mí, me llamó eternamente.

Si en verdad Dios te ha llamado a su servicio, Dios no se ha equivocado. Dios no metió la pata. El te llamó porque él te quería a tí—tal como eres y a pesar de lo que eres. ¿Quién merece ser salvado de sus pecados? ¿Quién merece ser llamado para ser un pastor, un misionero, un líder cristiano? Todos fallamos, todos fracasamos.

Dios nos llama sencillamente porque él lo ha querido. Yo no lo comprendo, yo no lo sé cómo aceptar, yo ni sé como reaccionar debida y correctamente, pero yo sí sé sin lugar a duda que irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios. Es dentro de esa seguridad que yo (igual que Abraham, Moisés, David y todo otro siervo de Dios a través de las edades) tengo que aprender como obedecerle, confiar en él, vivir por fe, hacer Su voluntad, y glorificarle.

Les Thompson