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Buscando la vocación que Dios tiene para tí

Pregunta:

He orado para saber qué carrera seguir. Me han dado apoyo mis amigos, pero yo quiero estudiar algo que me guste y algo que le agrade a Dios.

Respuesta:

LA MANERA DE BUSCAR LA VOCACION QUE DIOS TIENE PARA TI

Me siento renuente ante tu pedido. Yo no soy el Espíritu Santo para decirle a una persona lo que debe hacer. Sólo puedo hacerte unas sugerencias. En fin, tú eres el que tienes que decidir —es tu vida.

El primer paso importante: ¿qué quiere Dios de ti? Como cristiano lo que buscamos en primer lugar es cumplir con la voluntad de Dios para nuestra vida.

Creerás, a primera vista, que si buscas lo que Dios quiere eso te llevará al ministerio (ser un pastor, un misionero, etc.). No, no es así. Hay que buscar lo que Dios quiere porque él tiene un plan específico para cada uno de nosotros que él quiere que cumplamos. Dios llama a hombres y a mujeres a servirle en el campo de la medicina; Dios llama a otros a servirle en el campo de la justicia; Dios llama a otros a servirle en el campo de la agricultura; Dios llama a otros a servirle en el campo de la fabricación y construcción; Dios busca a hijos que le sirvan en el campo de la política; Dios busca a hombres y mujeres para servirle en el campo de la educación; sí, y también Dios llama a unos pocos para servirle en el campo de su iglesia como pastores y misioneros, etc. Cada una de estas carreras es bendecida igualmente por Dios, porque son necesarias para el bienestar de esta humanidad que él creó. Por lo tanto, lo importante es reconocer que cada vocación honesta y honrada es un campo donde Dios quiere que sus hijos funcionen y que allí sean testimonios para su gloria. Ahora, ¿cuál campo es donde te ha llamado Dios a ti para servirle? Lo importante no es el dinero que recibirás de compensación, sino cumplir con tu vida lo que Dios tiene para ti. Si no encuentras lo que Dios quiere que tú hagas específicamente, nunca serás feliz, y estarás saltando de una cosa a la otra.

Reconociendo lo que acabamos de repasar, ahora toca la manera de encontrar la vocación de Dios tiene en particular para ti. Lo primero es que el deseo para una carrera o un tipo de trabajo que uno siente es algo que Dios ha dado, por tanto esta debe ser una indicación de la carrera que te corresponde. En segundo lugar, sin embargo, es someter tu voluntad a la voluntad de Dios: Tienes que orar (como Jesús oró) “No mi voluntad sino la tuya, Señor”. En tercer lugar, debes ir al Señor en oración y pedirle que él te enseñe lo que has de hacer con tu vida. Por último (ya que estoy seguro que Dios no te va a dar una visión nocturna y revelártelo por medio de un ángel, puesto que te ha dado un cerebro para pensar y razonar), piensa en lo que más tu quisieras hacer para él con tu vida. Cuando tienes la respuesta a esa pregunta, ve a visitar a algunos de los cristianos que más respetas y que te conocen bastante bien, y cuéntales lo que estás pensando que sería una carrera buena para ti. Ellos, que tienen al Espíritu Santo, te dirán si creen que esa vocación cuadra con tu persona, o te señalarán otra opción. Escúchales, pero no te satisfaga en consultar solo a uno. Yo aconsejaría que consultaras por lo menos a tres. Si los tres están de acuerdo, adelante, y comienzas a prepararte para esa carrera. Por último, comienza de todo corazón a seguir esa carrera que piensas que es la que Dios tiene para ti. Verás que las circunstancias (puertas abiertas; gozo y satisfacción personal; éxito a pesar de dificultades; Dios proveyendo para ti aun en medio de crisis y dificultades) comprobarán si esa es la voluntad de Dios para tu vida. Recuerda el texto, que Dios ha dado para ti: “Buscad primeramente el reino de Dios [lo que él como tu Rey te ha dirigido hacer para él en este mundo] y su justicia [cumplir en tu vida lo recto y lo correcto como cristiano], y todas estas cosas [las necesidades de la vida] os serán añadidas”.

Te doy un par de ilustraciones. Martín Lutero (el que llegó a ser el gran reformador del siglo 16) estudiaba leyes, porque su padre quería que él llegara a ser un abogado. Lutero, sin embargo, quería ser un sacerdote. Pero por obediencia a su padre, correctamente fue a la universidad y estudió leyes. Luego, por unas circunstancias creadas por Dios (una tormenta y un relámpago que casi lo mata), le fue muy claro a Lutero que tenía que dejar esa carrera de leyes, porque Dios le llamaba para servirle. Así, aunque estaba a punto de graduarse como abogado, abandonó esos estudios y comenzó la carrera del sacerdocio. Allí llegó a descubrir no solo a Dios, pero la carrera que Dios tenía para él: la de purificar la iglesia y llamarla a obedecer la Biblia en lugar de las tradiciones de los hombres. Como segunda ilustración: me uso a mí mismo. Yo quería ser músico y me fue muy bien en esa carrera allá en Cuba, pero Dios tenía otro plan para mi vida. Usó a Fidel Castro para sacarme de Cuba, y mandarme a Costa Rica y a otro campo totalmente distinto: el de ayudar a los pastores en América Latina —y en el mundo no hay hombre más feliz ni más satisfecho que yo. Igualmente espero que encuentres la voluntad perfecta de Dios para tu vida.

Les Thompson