Más allá del nivel del mar

A lo alto de la Cordillera de los Andes, a 12,570 pies (3.831 metros) sobre el nivel del mar, se encuentra el lago Titicaca (Perú). Es el hogar del pueblo ancestral de los Uros y las increíbles islas flotantes hechas de juncos.

Conoce al pastor Heber Berrocal y su increíble territorio misionero. La belleza de su pintoresca comunidad solo parece ser igualada por el deseo de Heber por proclamar el Evangelio y ministrar a las personas que viven a orillas del lago navegable más alto del mundo.

Heber y miles de misioneros como él nos muestran cómo Dios está usando las inversiones de los generosos donantes de LOGOI para ayudar a “equipar al pueblo de Dios para hacer Su obra y edificar la iglesia, el cuerpo de Cristo” (Efesios 4:12).

Heber es anciano en su iglesia local, la Iglesia Cristo Rey en Ayacucho. Cuando su pastor tuvo que renunciar al contraer Covid-19, se le pidió a Heber que ocupara el puesto, lo cual continúa haciendo en este momento. Como es típico de la gran mayoría de nuestros misioneros nacionales, Heber tiene una carrera aparte de su trabajo ministerial como profesor de biología química.  Su salario de profesor paga las facturas y financia su trabajo misionero y sus viajes.

Además de sus recientes deberes pastorales en su propia iglesia, Heber también visita regularmente a los miembros y comunidades de otras ocho iglesias ubicadas en las montañas de la Sierra, incluso brindando servicios en su idioma nativo, quechua, los sábados por la mañana.

“El centro de mi vida es el Señor y mi versículo favorito es ‘Porque para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia’ (Filipenses 1:21)”, dice. “LOGOI continúa ayudándome con mis estudios bíblicos y recursos teológicos y me permite tomar lo que estoy aprendiendo y aplicarlo inmediatamente a mi labor docente y misionera”.

Qué gozo ser parte del ministerio de Heber. Su amor y servicio al Señor es una inspiración para nosotros. Representa a muchos otros que forman parte de nuestra familia LOGOI, dedicados a servir al Señor justo donde Dios los ha plantado. La mayoría mantienen sus familias y ministerios con sus propias ganancias y están muy agradecidos por los recursos bíblicos gratuitos, continuos y confiables, consejo y ánimo que brinda LOGOI.

Pedimos con valentía tus oraciones y, si es posible, tu apoyo financiero. Basta pensar en lo que Dios está haciendo en las vidas y ministerios de todos esos “Hebers” que están por todo el mundo hispanoparlante. ¿A cuántos Hebers te gustaría ayudar hoy?