noviembre 2020

Cuando escuchamos la palabra discipulado, solemos pensar en alguien que lleva a otro al Salvador y luego toma al nuevo creyente bajo su protección para enseñarle las doctrinas fundamentales de la fe cristiana. Su objetivo es llevarle a una buena iglesia, una traducción de la Biblia precisa y legible, y cierto sentido de una vida piadosa y cristiana: lectura de las Escrituras, oración, confesión de pecados y testimonio a los demás.